Esa mirada cómplice, de tantos besos y abrazos de tantas estrellas en la piel de tantos quebrantos el ansia de tenerte por hoy y para siempre se ha clavado en los huesos el dolor en los confines del alma sedienta de una caricia con palabras dulces con lazos profundos locura desbordante el tocar el cielo tu y yo.
Es tu ternura mi sol y compañera de mi alma, llevo escrito en mis sueños tu nombre y te llamo, te busco, y no te encuentro, y vuelvo a llorar en silencio como llora el agua del manantial como llora el viento sin ser huracán tu ausencia me mata muro que nos separa esta desdichada distancia quedate cerca de mi para en cualquier momento en cualquier lugar mis brazos te puedan alcanzar.
Quizás te gustaria saber que no dejare jamas de añorarte de amarte, de adorarte y de mirarte a los ojos y encotrar todas las respuestas estas escrito en mi piel, en mis pensamientos y en cada día mío sueño con tu rostro dibujado en mi mente claridad que rompe mis tinieblas desde aquel dulce día que te conoci.
A veces siento miedo de amarte, lo único que sé, que ahora sólo me conformo con verte a lo lejos, sin cruzar los espacios, sin pedir nada a cambio, mientras tanto sigues siendo parte de mis sueños, sigues siendo mi estrella yo tu lucero, y yo sigo siendo luna para alumbrarte hasta el infinito.